La imagen muestra un escritorio con varios elementos: una taza con las palabras "Paciencia, Aprendizaje, Constancia, Propósito," cuadernos con notas, un bolígrafo, auriculares y una laptop. En el centro, una planta brotando de una maceta con la frase "Una idea puede cambiar muchas vidas". El texto principal dice: "Cuando una crítica te obliga a mejorar un proyecto accesible"
A veces, las críticas duelen. Y mucho.
Especialmente cuando llevas semanas o meses trabajando con
ilusión en algo que para ti ya es importante. Algo en lo que crees de verdad.
El 31 de enero recibí un correo sobre el proyecto en el cual estoy trabajando que,
sinceramente, me dejó tocada durante unos días. No porque fuera ofensivo, al
contrario. Precisamente porque era profesional, directo y realista.
La persona que me escribió revisó toda la documentación del
proyecto y me dijo algo muy importante:
"el proyecto" todavía no era una beta real. Era un prototipo, una idea prometedora,
pero todavía demasiado poco aterrizada.
También me hizo ver cosas que en ese momento no quería
aceptar:
- que
la documentación necesitaba más trabajo humano detrás,
- que
había demasiadas ideas mezcladas,
- que
faltaba estructura técnica,
- y
que muchas afirmaciones todavía no tenían una respuesta clara detrás.
Recuerdo especialmente una frase:
“¿Cómo piensas resolverlo?”
Y ahora, mirando atrás, creo que esa pregunta fue una de las
mejores cosas que podían pasarle al proyecto.
Porque en vez de abandonar, decidí hacer algo diferente:
parar, ordenar y empezar a construir AccessGo de manera mucho más seria.
Hasta ese momento ni siquiera hablaba de “fases”. el proyecto era simplemente una mezcla de ideas, pruebas y primeras pantallas funcionales.
A partir de aquel correo nació lo que hoy llamo Fase 1.
Y desde entonces no he parado.
Actualmente el proyecto va por la Fase 6. todavía no está
terminado, ni quiero venderlo como algo acabado, pero sí puedo decir que hoy
existe una evolución real detrás:
Pero quizá lo más importante no es lo técnico.
Lo más importante es que he aprendido a trabajar de otra
manera.
Por ejemplo, a:
- documentar
cada fase,
- guardar
memorias de trabajo,
- registrar
errores y soluciones,
- hacer
copias de seguridad constantes,
- volver
atrás cuando algo se rompe,
- y
aceptar que desarrollar algo accesible de verdad requiere tiempo,
paciencia y muchísimas pruebas.
Sí, utilizo inteligencia artificial como herramienta de
apoyo. Nunca lo he escondido. Pero también he aprendido algo importante durante
estos meses:
la IA ayuda muchísimo… y también se equivoca muchísimo.
Al final, el criterio, las pruebas reales, las decisiones y
la responsabilidad siguen siendo humanas.
Y probablemente eso es lo que más he desarrollado durante
este proceso.
Hoy he vuelto a escribir a aquella persona que me hizo
aquella valoración tan dura en enero. Y su respuesta me ha emocionado más de lo
que esperaba.
Me ha dicho:
“Dime cuando pueda probar algo o cuando vayas a presentarlo en sociedad para
poder escribir un artículo sobre tu proyecto en mi blog.”
No comparto esto por ego ni para decir “mirad qué bien va
todo”.
Lo comparto porque creo que muchas veces necesitamos entender algo importante:
Una crítica honesta no siempre es un ataque.
A veces es exactamente lo que necesitas para crecer.
El proyecto sigue evolucionando. Todavía quedan muchísimas
cosas por mejorar.
Pero ahora, al menos, siento que el proyecto ya no es solamente una idea.
Empieza a convertirse en algo real.
Y eso, sinceramente, ya merece la pena.
Puedes seguir el proyecto y el resto de reflexiones sobre accesibilidad y tecnología en:
https://digitalizacionsinbarreras.com/

Comentarios
Publicar un comentario